
Probar Max Payne 3 no estaba en mis planes ya que nunca había catado la franquicia de Remedy y empezar con la tercera entrega sería, quizás, un poco arriesgado. El problema vino cuando empezaron a publicarse cantidad ingente de análisis que alababan al título y aplaudían a RockStar por el enorme estado de forma que ha venido demostrando en esta generación con obras tales como Grand Theft Auto IV o Red Dead Redemption. Tras pensarlo mucho, aquí estoy, sin haber probado las dos primeras entregas pero con una sonrisa en los labios pues no eran imprescindibles para entender y disfrutar el mejor juego de acción en tercera persona desde Uncharted 2.











